miércoles, 18 de diciembre de 2013

Robándole un beso al sol


La mujer siente el calor del sol en su cara, mientras Fulánez acerca sus labios diluyéndose en una dulce fotosíntesis con los de ella, recorriéndolos a pálpitos como la savia a través de las finas hojas verdes, esculpiéndolos con rayos que tiritan de calor entre sus comisuras, sin dejar más sombra que la sombra asolada de un beso robado.




1 comentario:

  1. florecer con un beso marchitando el invierno.

    yo es que soy una cursi.

    besito.

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