sábado, 27 de abril de 2013

Perfume


Se acerca el día de la madre, con lo que el bombardeo de anuncios de perfumes está garantizado. Fulánez entra en una gran perfumería, donde una joven  que lleva escrito su nombre de Caroline en la solapa le atiende con la musicalidad de su lengua francesa. El motivo aparente de su presencia en el establecimiento es encontrar un perfume para regalo. Caroline le hizo tres preguntas sobre cómo era la mujer a la que iba a llevar el perfume: qué edad tenía, si le gustaban los olores intensos o suaves y cuál era su color favorito. Fulánez en realidad lo que deseaba era un millón de euros que olieran a nuevos ,  envueltos para regalo.  Al final acabó comprando tres  perfumes: uno para mascar, otro para escuchar la respiración  y otro para  no volver tras su rastro
 

2 comentarios:

  1. Ya decía yo que me trajo un tufillo... aromático.

    muas!

    ResponderEliminar

fosforecencias