miércoles, 21 de septiembre de 2011

Afuerismos

"Somos lo que comemos"
Carlos es un melón, Fulánez un coñazo, pero lo de Elena no lo entiendo, Elena es una santa.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Patio de luces

El patio de luces de mi infancia tenía muchos puntos en común con el recreo del colegio. El esparcimiento, por ejemplo. En la galería intentaba enseñar a mi hámster a usar el trapecio, hacía peleas de pollitos pacifistas pintados de verde y de naranja, jugaba con fuego (del que te caía algún alpargatazo al no haber esfumado las pruebas a tiempo) .También me subía a un taburete y meaba por el patio de luces, para contar el tiempo que transcurría entre que dejaba de mear y el ruido de la meada en el tejadillo de plástico del primero. Por otro lado, en el recreo del cole el esparcimiento era exorbitante, centrífugante y agobiante, sobre todo para Mercedes que como era la que más corría de clase no había modo de pillarla para levantarle la falda y verle las bragas. De todos modos a Mercedes le veía las bragas cada semana, tendidas en el patio de luces, en el séptimo cuarta, pero no era lo mismo.

Sin embargo había algo en el patio de luces que era único en él. Y que muchas veces me atraía hipnóticamente a él cuando me acercaba a la cocina a meter la cucharilla en el bote de nocilla, eran las voces de las mujeres que cantaban desde sus galerías, las sirenas de las luces.



martes, 13 de septiembre de 2011

Arabiabailar



Yo Bailo
Tú Bailas
Me imitas
Te copio
Tú pisas
Yo risas
Tú sigues el estribillo y te sueltas el pelo
Yo me quito el estribo y, qué coño, a pelo
Tú sigues el ritmo
Yo lo esquivo
te mueves de costado
me estiro y levanto el rabo
Tú dibujas en la arena
Yo levanto polvo
Tú bailas
Yo bailo

jueves, 1 de septiembre de 2011

Algo frutal

Hoy tuve una cita especial, no se trata de una cita a ciegas o a mironas, quedé conmigo mismo. La verdad es que surgió así, de forma repentina. Ni tan siquiera pensé en la posibilidad de obtener una negativa como respuesta, fue proponérmelo y me di el sí, como si estuviera esperando que me lo pidiera.

Quedé en la Plaza de de Sant Felip Neri, en la fuente, a las ocho y media de la tarde. No tuve ningún problema en escoger qué ropa ponerme, la única que tenía limpia era la que estaba tendida y lo sentí por las retinas sensibles a la arruga. Cuando estaba a cinco minutos de la Plaza, me dije -voy a hacerme esperar-, y llegué expresamente media hora tarde, aún así no pude salirme con la mía, llegué a la vez. Charlé un rato conmigo mismo, parecerá absurdo pero no sabía de qué hablar, así que callé, permanecí en silencio un buen rato. Me encontré a gusto, sin tener ninguna necesidad de decirme nada, como si ya lo supiera todo de mí, como si no hubiera nada nuevo o no tuviera la más mínima curiosidad o interés en mí. Y sin embargo, era una compañía agradable, como si estuviera con mi alma gemela, jamás me había pasado esto en una primera cita, ¿será que habré encontrado al fin a mi media naranja?.

Mañana probaré con mi media banana