sábado, 27 de agosto de 2011

Perdimos la cabeza

Una caja de cerillas no era el mejor sitio para sentar la cabeza, y más cuando el aforo era de 120 fósforos y éramos unos 320. Estaba delante de ella y al darnos el “yatellamaré” se nos cayó al suelo, instantáneamente bajamos a la vez la cabeza al agacharnos, prendiéndonos en esa deflagración de mixtos.



jueves, 18 de agosto de 2011

El verano sabe

La ciudad se ha llenado de huecos en tránsito
Los teléfonos desperezan no hay mensajes nuevos
El mar perrea en sus olas de lago
Todas las paradas del metro se llaman verano
Los taxis se disfrazan de luciérnagas en celo reclamando pasaje
Las camareras te dan tema de conversación
Las copas te dan conversación para tener un tema
Licencia para rematar las ganas de hacer algo
Polvos destellan jodiendas por las ventanas
En el Burdel King, Madame Whopper atiende a los Rodríguez
Eduard Hopper pinta de verano la ciudad
El verano me sabe a mí

sábado, 13 de agosto de 2011

lUna


No son bragas de lunares,
las tiene de espuma

lunes, 8 de agosto de 2011








martes, 2 de agosto de 2011

Preguntas sin respuesta

¿Cazas presas?
Pruebas una frase
la imaginas, la afilas, la envenenas de ti,
la pasas por dentro de tu labio,
la sacas con la punta de tu lengua para transcribirla en otra
violas el coto del diccionario con palabras nuevas
pestañeas tildes,
contorsionas pronombres restregándose en verbos,
ronroneas erres,
gimes haches,

ÿ le pones diéresis a la conjunción copulativa.
Sabes, que sabe que sabes a una tinta diferente

¿Apresas cazadores ?

lunes, 1 de agosto de 2011

Simple y húmeda, como la babosa

Hoy no es mi cumpleaños, ni el aniversario de mi blog, … hoy es muy simple, simplísimo, igual de simple que las babosas sin domicilio. Hoy, mientras estaba en el restaurante comiéndome los espaguetis a la carbonara, me quedé con la mirada fija, absorta, con esa visión de baba invisible que une mis ojos con … el hueco de la falda estampada de la mujer de enfrente, con esa abertura de muslos debajo de la mesa que levemente y con holgura dan a luz la oscuridad entre su falda. Del hilo musical comienza a chorrear violines. Subo la mirada, con cara de qué coño está pasando, hasta quedarme succionado con el espectáculo que era verla hacer desaparecer el penne al pesto entre sus labios rojos. El hombre que estaba con ella se levanta, se me acerca y dice: ¿qué coño miras?, capullo. Le contesto – a que no me lo dices fuera del post, so idiota, a que te desescribo la jamelga que está contigo, bobo, ¿pero no sabes que hoy no es ni mi cumpleaños, ni mi aniversario de blog bobín? Me acerqué a la mujer, le cogí de la mano, salimos corriendo del restaurante y nos metimos dentro de un camión hormigonera pintado de caracoles de colores y húmedas babosas, que llevaba escrito en el parabrisas "esto es un onanismo mental".